7/21/2007

Vapor

Seguro que todo el mundo ha visto alguna película cuya acción se sitúe en la ciudad de Nueva York, y probablemente más de uno, se habrá preguntado por qué sale humo de las alcantarillas, dando a algunas calles un aire un tanto siniestro.
Yo siempre he pensado que en una ciudad tan grande, y por el motivo que fuera, se generaría mucho calor, que calentaría el subsuelo, y por ello el agua que hubiera en el alcantarillado se calentaría y saldría en forma de vapor, pero la cosa no va por ahí.

Resulta que Nueva York tiene el mayor sistema subterráneo de vapor del mundo. La compañía Consolidated Edison, Inc. comenzó en 1882 a proveer vapor a la ciudad. El vapor se utilizó mayoritariamente como calefacción en los edificios grandes, en los rascacielos, ya que no era difícil hacer subir el vapor a todas las plantas. Después ha ido teniendo más usos y actualmente, a parte de para calentar, se utiliza la presión del vapor para hacer que funcionen las enormes máquinas de aire acondicionado del distrito comercial y también se utiliza para la limpieza y desinfección de estos edificios. Algunos de los edificios que se aprovechan de este vapor son la sede de la ONU o el Empire State Building.

Actualmente hay siete plantas que producen este vapor, cinco en Manhattan, uno en Queens y otro en Brooklyn. Estas siete plantas hacen que bajo la ciudad fluyan cada año unos 13.6 millones de toneladas de vapor, y en un día frío de invierno, cada una de estas plantas puede generar unas 4.5 toneladas de vapor a 175 grados de temperatura cada hora.

El sistema es muy antiguo, se utiliza desde el siglo XIX, por lo que tiene fallos constantemente, y mantenerlo en funcionamiento es una tarea bastante laboriosa, porque la red de tuberías es muy extensa. Por ello, desde 1987 ha habido más de 12 explosiones de estos tubos, y el otro día una de estas explosiones mató a una persona.

Y volviendo al tema principal del post pues ya podemos pensar que el vapor que sale de las alcantarillas de Nueva York es por las fugas de estos tubos, y otra vez nos equivocaríamos.

Realmente nos equivocaríamos sólo en parte, porque parte del vapor que se expulsa por el alcantarillado si que viene de estas fugas, pero la mayor parte del vapor que vemos en las películas - o en las calles los que tengan la suerte de poder ir a la Gran Manzana - proviene del agua de las alcantarillas, que al tocar algunos de estos tubos se calienta tanto que se evapora y sale al exterior en forma de vapor.

Y he aquí la última y verdadera razón. Ahora cuando en una película veamos desaparecer a un extraño tras una nube de vapor sabremos que no es un truco cinematográfico y que ocurre gracias a que un tubo de casi 100 años de antigüedad pasa por allí cerca.

Fuentes (entre otras):

 

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