11/01/2008

Vacaciones en Italia

Dentro de poco se cumplirán dos meses de que volvímos de vacaciones, y me parece una eternidad. Nada más volver me prometí que escribiría un post contando todos los lugares en los que estuvimos pero para variar, la procastinación es una dura enemiga, así que la tarea se ha visto retrasada un poco.

Este año nos hemos ido de vacaciones a Italia, concretamente a la Costa de Amalfi, zona que va más o menos desde Salerno hasta Positano. Todos los pueblos que están en esta costa están incrustados en acantilados, medio colgando sobre el mar, por lo que los paisajes con increíbles.

Para llegar hasta la Costa de Amalfi cogimos un avión Madrid - Nápoles, aunque si se tiene más tiempo, o miedo a volar, se puede ir en barco desde Valencia. Una vez en Nápoles, para llegar a Amalfi se puede ir tanto en ferry como en autobús o coche. Nosotros alquilamos un coche, sobretodo por librarnos de estar mirando los horarios de barcos, autobuses, etc. por lo que nada más bajar del avión fue lo primero que hicimos. Nos dieron un Lancia Ypsilon, un coche muy pequeño y fácil de manejar, cosa que a la postre nos vino muy bien.

Para ir hacia Amalfi hay que salir del aeropuerto de Nápoles y coger la salida hacia la A-1 en dirección sur, para después coger la A-3, la Autostrada Napoli - Salerno.

La carretera está bastante bien indicada, y el camino es bastante sencillo, por lo que es difícil perderse. Eso sí, hay un tramo de pago, pero no es muy caro.

Las diferencias entre las autopistas españolas y las italianas (al menos esta) son notables, y en esto ganamos por goleada. La autopista no tiene arcén en casi ningún lugar, es más bien estrecha, y las líneas parecen pintadas a mano, porque cada una mira para donde quiere. Y en cuanto a la forma de conducir... Digamos que en la zona de Nápoles hay que ir con mucho mucho cuidado, porque conducen muy mal. No os sorprendáis si los coches se os cruzan cuando les apetezca, o si alguien os adelante por el arcén.

Bien, una vez os hayáis acostumbrado a la autopista, tendréis que salir de ella. La salida es la de Vietri sul Mare, un pueblecillo de costa como otros cuantos más por los que pasaréis.

Aquí comienza la carretera de la costa, y echaréis de menos la autopista, y mucho. Al igual que las autopistas son peores que las de aquí, las carreteras de costa también son peores que las de aquí. La carretera que recorre la costa de Amalfi es una carretera muy estrecha que recorre los acantilados, las vistas son espectaculares, pero el que conduce tendrá que verlas en las fotos. Por aquí la gente conduce bastante mejor, porque si no habría muchísimos accidentes, aunque viendo cómo es la carretera la sensación no es la misma. Hay que ir con calma, despacito (sobre todo al principio) y fijarse en los espejos que hay en las curvas para ver si alguien viene. No es agradable intentar girar en una curva y encontrarte con un autobús que ocupa toda la carretera, tener que desandar un tramo de carretera marcha atrás sin ver si viene alguien y pegarte a la pared para que pase el autobús.

Después de un buen rato de curvas y curvas y curvas, se llega por fin a Amalfi. Lo primero llegar al hotel, dejar las maletas y descansar un ratito. Nosotros elegimos el hotel Grand Excelsior, que no está realmente en Amalfi, sino un poco después, más cerca de Pogerola. Lo elegimos principalmente por las vistas que tiene, que son increíbles, seguramente de las mejores que hay. Esto es gracias a que no está "a pie de mar", sino que está en la montaña, por lo que además de tener una excelente vista del mar también se tienen unas panorámicas excelentes de la costa.

El hotel está muy bien, quizá al principio no da tan buena impresión como debiera, sobre todo si se está muy acostumbrado a los hoteles españoles, pero después de un día allí se está genial. El servicio es muy amable y aunque no hablen español no es muy complicado entenderse con ellos. Como he dicho tiene unas magníficas vistas, así que es una buena idea coger una habitación con terraza. Tiene tanto piscina como playa propia (de pago, como casi todas).

En cuanto a las comidas del hotel, el desayuno está muy bien, es difícil acertar con el café, pero hay de todo para comer. Para cenar hay dos opciones. Si se coge media pensión se puede cenar en el propio hotel, y el menú parecía estar bastante bien, aunque como nosotros no la cogimos no puedo opinar. La segunda opción es el Tato', un restaurante que está en el propio recinto del hotel, que solo abre para cenar. La comida del Tato' es excelente, desde el carpaccio hasta la pizza, pasando por risotto o por un buen chuletón, todo está buenísimo. Además, con un poco de suerte se puede coger un buen sitio y tener unas vistas magníficas mientras se cena. El precio no es precisamente bajo, aunque la calidad de la comida lo compensa plenamente, y si uno se controla un poco cenando se puede cenar por un buen precio. El único fallo que tiene el Tato' es que no tiene postres; se pueden pedir un helado por ejemplo, pero no hay tartas ni cosas por el estilo. Y para el final dejo las comidas. Normalmente todos los días comimos fuera del hotel, porque lo normal es ir a visitar cosas (que para eso fuimos), aunque si algún día os quedáis en el hotel es ampliamente recomendable ir a comer a Amalfi. La comida del hotel es francamente decepcionante, mucho más barata que la del Tato', pero aun así no compensa. En cualquier restaurante de Amalfi se puede comer mucho mejor. El hotel también dispone de una terraza en la que puedes tomarte una copa o un refresco tranquilamente, escuchando algo de música. Una noche incluso hubo un cantante en directo y todo. Un lugar muy agradable.

Pero uno no va tan lejos para quedarse en un hotel, así que vamos con lo demás.

El primer pueblo a visitar, como es lógico, es Amalfi. Para bajar a Amalfi hay un autobús gratuíto desde el hotel, además de los autobuses de línea que pasan por la zona. También se puede bajar en coche si no se quiere depender de un horario, pero hay que tener en cuenta que los parking son muy caros, y es totalmente imposible aparcar fuera de éstos. Tambien cabe la posibilidad de ir en taxi, aunque por lo que nos informamos antes de ir no es nada recomendable, porque su precio es aún más alto.

Amalfi es un pueblo pequeñito, como casi todos los de la zona, situado al nivel del mar. No tiene nada en especial que ver, sólo el pueblo en si. Puedes dar un paseo por el puerto y las playas tranquilamente o entrar en la parte más interior y ver las tiendas de souvenirs y demás mientras te comes un buenísimo helado. Los helados son realmente buenos en casi cualquier parte, así que sólo hay que buscar el sabor que más te guste. También hay unas cuantas pastelerías muy buenas, en las que se pueden comprar todo tipo de dulces deliciosos.

La zona es una zona muy calurosa, al menos en la semana que estuvimos allí (del 6 al 13 de septiembre) , y lo que más apetece beber normalmente es agua. El precio "estándar" para una botella de agua de un litro es de tres euros, aunque hay sitios en los que cuesta más. En Amalfi encontramos una tiendecilla donde se podía comprar una gran botella de dos litros por un euro. Está en la calle principal, donde están todas las tiendas, según se entra a la izquierda, y tiene las bebidas en un frigorífico del que coge uno mismo las bebidas. Creo que nunca he bebido tanto agua como esa semana.

El siguiente pueblo que visitamos fue Positano, un pueblo realmente bonito de la zona. A Positano se puede llegar tanto en barco como por carretera. Si se ha alquilado un coche y se tiene tiempo, no es mala idea ir tanto en coche como en barco. Primero en coche por ir por la carretera, aún más estrecha que la que hay hasta Amalfi, y después en barco para ver por dónde se ha ido en el coche, además de ver la costa desde el mar, todas las casas medio colgadas de la montaña, algo impresionante.

Positano es un pueblo casi completamente peatonal, algo habitual por la zona, en el que hay una única calle por la que se puede ir en coche. Es de una sola dirección, y se entra por un lado del pueblo y se sale por el otro. Se entra por el lado más alejado de Amalfi, y se sale por el más próximo, por lo que si se va en coche primero vemos todo el pueblo desde arriba y luego nos adentramos en él. Una vez dentro del pueblo, se va descendiendo por su única calle con circulación. Si se tienen muchas ganas de andar y encuentras un sitio aparca donde puedas, pero hay que recordar que a la vuelta será cuesta arriba, y que hace mucho calor, además que habrá que volver cada hora a poner el papelito. La otra opción si has ido en coche es dejarlo en un párking. El precio de los párking es el mismo en todas partes, tres euros la hora, muy caro, aunque es el mismo precio de la zona azul así que no penséis en ahorraros nada.

En Positano todas las calles son muy estrechas, y están llenas de tiendas, sobre todo de ropa, aunque también hay unas cuantas galerías de arte, y algunas de ellas llaman la atención. Después de recorrer todas las callejuelas se llega al mar, la zona de la playa y el puerto. Esta zona está llena de restaurantes y terrazas donde te puedes sentar tanto a comer como a tomarte un refresco. Si se llega hasta el puerto, hay un camino que lleva hasta otras dos playas. Es un camino estrecho pegado a las rocas, y que a parte de llevar a estas dos playas pasa por un restaurante llamado "Lo Guarraccino". No dejéis que os desanime el nombre del lugar, porque es un buen restaurante donde comer, no tan conocido como el Buca di Bacco, pero aun así un lugar muy agradable donde comer una buena comida por un buen precio, y con una vistas magníficas.

El siguiente lugar que tenemos en la lista es Capri, isla mundialmente conocida. Cuando se llega a Capri (aquí no hay más remedio que ir en barco), se llega a uno de los puertos de la isla, la Marina Grande. Nada más salir de los embarcaderos hay un montón de tiendas de souvenirs y unas cuantas terrazas. Si se tienen ganas de beber algo conteneos unos momentos y no os sentéis en la primera terraza que veáis, porque aquí los precios son casi insultantes. Casi me da vergüenza decir que pagamos ocho euros por dos botellas pequeñas de agua. Si buscáis un poco entre tanta tienda y terraza hay algunos locales más modestos en los que los precios son mucho menores.

Uno de los lugares más conocidos de Capri es la Gruta Azzurra. Aviso: si se quiere ir a ver esta gruta, es recomendable no ir en barca, es mejor ir por el interior. Lo digo porque nosotros, como otra mucha gente, cometimos el error de ir en barca. Para entrar en la Gruta Azul, hay que hacerlo en unas pequeñas barquitas de remos, que van recogiendo a toda la gente que hay por allí (previo pago de diez euros por persona). Esto significa que hasta que le toque el turno a la barca en la que se haya ido puedes estar un buen rato esperando en la barca, moviéndose sin parar y casi a pleno sol. A nosotros nos tocó casi una hora de espera, y pese a que no soy propenso a marearme por la mar, después de tanta espera acabé muy mareado, tanto que el resto de Capri se me quedó un poco descafeinado.

Para llegar a la ciudad se puede ir de varias maneras, pero el funicular es la mejor idea. No tarda nada y no es caro. Capri es muy bonito tambien, las calles llenas de tiendas, restaurantes y hoteles. Todo muy caro eso sí, un montón de tiendas de lujo, restaurantes con fotos de los famosos que van allí, etc. No es lo que más me gustó del viaje, pero si se va a la zona hay que pasar por Capri.

El último pueblo que visitamos fue Ravello, la ciudad de la música. Está situado en la montaña, por lo que hay que ir o en coche, en autobús o en tren. El pueblo es completamente peatonal, hay un parking en la entrada donde dejar el coche (algo más barato que los tres euros estándar), y a partir de ahí a andar. Las escaleras que salen del parking nos dejan en la Piazza Duomo, y desde aquí podemos recorrer todo el pueblo. Es un pueblo muy tranquilo, de calles muy estrechas, con algunas calles tan tranquilas que casi da miedo hablar en voz alta. Un lugar a destacar en Ravello es Villa Cimbrone. Un lugar que a mi me dejó maravillado.

Actualmente Villa Cimbrone es un hotel de lujo, pero la parte que no es el hotel puede ser visitada por cualquier turista, a un precio de seis euros por cabeza (que servidor volvería a pagar gustosamente). Se pueden pasar horas perdiéndose por sus imensos jardines, ver los racimos de uvas colgando por la Avenida de la Inmensidad, ver la estatua de Ceres o el Asiento de Mercurio, o quedarse embobado mirando por la Terraza del Infinito, mi lugar favorito. Un lugar realmente magnífico e indescriptible, y al que ninguna foto ni vídeo puede hacer justicia, hay que ir y verlo.

Y después de recorrer todos estos lugares ya sólo quedaba la vuelta al hogar, final de las vacaciones que ahora me parecen tan lejanas.

6/30/2008

Pues si, podíamos

Han pasado 44 años desde la última - la única -. Veinticuatro años de un vago recuerdo, en el que Arconada, el de "no pasa nada, tenemos a Arconada", erró al atrapar un disparo de Michel Platini, y así quedamos malditos, casi, para la eternidad.

Pero al final, un equipo joven, pocos llegan a los 30 y la mayoría más jóvenes que servidor, lleno de ganas y de calidad, nos ha metido en el lugar que nos tocaba de una vez, han hecho a nuestra selección de fútbol campeona.

Somos los mejores en baloncesto, de los mejores en balonmano, hemos sido campeones de waterpolo, nuestros ciclistas siempre están peleando por la victoria, y tenemos un tenista que donde pisa no vuelve a crecer la hierba - si, el año que viene Wimbledon será también tierra, qué pasa -. Ahora también somos grandes en el deporte rey, el circo romano de nuestra era.

Lo mejor de todo es que ya nadie esperaba ganar, en el partido contra Italia, en cada córner o falta esperaba que marcaran y nos mandaran a casa. Incluso en los penaltis, cuando Bufón paró el disparo, creí que nos volvíamos a casa, otra vez.  Pero esta vez no, ganamos en los penaltis, dos a uno, dos paradas de Casillas por una de Bufón. En la lucha entre los dos mejores porteros del mundo esta vez ganó el español, y parece ser que derrotar a los campeones del mundo era lo único que nos faltaba para conseguir la victoria. En la semifinal pareció que Rusia ni se presentó, y en la final, pese a que los alemanes nos lo pusieron muy difícil en algunos momentos, parecía que los teníamos dominados de antemano.

Esta vez no hubo mala suerte, esta vez el gol de Torres nos valió para ser campeones, y para que el que en el 84 nos quitara la copa, esta vez nos la entregara. El gesto de Palop, llevar la mítica camiseta de Arconada al ir a recibir la copa, sin palabras...

Y para callar más bocas, además de ser campeones tenemos pichichi, mejor jugador de la final, y mejor jugador del campeonato.

Y pese a todo, el simple hecho de la victoria no fue lo mejor de todo. Aunque en la final Alemania nos hubiera ganado, creo que lo que se vió en las calles después de el partido contra Italia habría valido como premio para muchísima gente. El rugido atronador que entró por la ventana en cuanto el gol de Cesc superó a Bufón, la gente en la calle y en las ventanas gritando... Algo impresionante. También sucedió después de la final, pero quitarnos la maldición de los cuartos, además en los penaltis, hizo que la gente dejara de pensar que nunca ganaríamos.

En cuanto a la foto que he puesto, la he encontrado a través de digg, y así queda claro que, pese a lo que digan muchos, se celebró en todas partes.

5/08/2008

KDE

LLevo utilizando Gnome casi desde que existe, y nunca he tenido ningún problema con él. Sólo había utilizado KDE cuando no existía Gnome, y por aquel entonces estaba bastante bien dentro de las opciones que había... Por lo demás sólo he tenido KDE en mi PC por curiosearlo un poco alguna vez, pero no para usarlo realmente.

Pero hace un par de semanas, en un ataque de procastinación, no encontré otra cosa que hacer y decidí cambiar a KDE. No es que decidiera cambiar así porque si, fue después de leer el enésimo flame Gnome vs KDE, y no es que algo me convenciera, sino que me entraron ganas de probarlo. Gnome me ha gustado siempre por la usabilidad, pero en cuanto al funcionamiento, en ocasiones me parece algo lento. Así que me decidí a instalarlo.

Se hace un aptitude update y un aptitude install kde-desktop y la cosa se pone a funcionar. Si en lugar de seleccionar kde-desktop seleccionamos kdebase, se nos instalará un KDE básico, con lo justo para funcionar, kde-desktop nos instala kdebase y algunos programas más, y kde nos instala un KDE completo, con todo todo.

Después de un ratito de descarga e instalación nos pregunta si queremos utilizar kdm por defecto o seguir con gdm (o xdm o lo que se tenga), seleccionamos lo que queramos, y listo. Después de otro ratito más ya tenemos KDE instalado.

Lo primero que hice fue mirar los programas propios de KDE, porque está claro que no iba a seguir utilizando los de Gnome, que no es que no se pueda, pero no es una buena opción.

Primero el famoso Konqueror, el navegador de KDE, navegador de archivos y navegador web, lo tiene todo. Es rápido, quizá cuando te pones a examinar el sistema de ficheros no tanto, pero en la web es rapidísimo. No pasa el test Acid2, aunque se supone que si (versión 3.5.9) pero bueno, Iceweasel tampoco lo pasaba, aunque se suponía que también debía pasarlo... Konqueror dibuja mal alguna cosa en alguna página en concreto pero por lo general todo se ve perfectamente, y se puede utilizar sin problemas. Cuesta un poco acostumbrarse a las pestañas, que no funcionan exactamente igual a las de Iceweasel - sobre todo si tenías instalado el Tab Mix Plus -, pero una vez lo vas usando no es mucho problema.

Después vamos a por el correo, Kmail. Importa sin problemas todos los correos de Icedove, así como los contactos, así que por esa parte va perfecto. El funcionamiento de este es más o menos como el de cualquier programa de correo, así que tampoco hay que darle muchas vueltas. Se integra perfectamente con Spamassassin, así que el spam lo filtra bastante bien, y al cerrarlo se queda en forma de icono en la bandeja de sistema, avisándote si llega un correo nuevo y demás.

Esto era lo principal, porque es para lo que más utilizo el ordenador ahora mismo. Lo siguiente a mirar es la suite ofimática. Openoffice.org funciona perfectamente en KDE, basta con instalar el paquete openoffice.org-kde y el aspecto de Openoffice.org estará acorde con el de KDE. Pero KDE tiene su propia suite ofimática, Koffice, así que habrá que probarla. Después de un aptitude install koffice y una pequeña espera tenemos todo listo. Lo primero es el procesador de textos, Kword. Yo utilizo esto muy raramente, así que lo único que he hecho es probar a abrir algún documento .doc y algún .odt a ver si se veían correctamente y si, todo se ve bien. Además no tarda en abrirse la media hora que tarda Openoffice.org así que la cosa pinta bien. El segundo paso es probar el de las presentaciones, Kpresenter, y aquí chasco, no abre los ficheros de Powerpoint, así que de momento y hasta que aparezca otra opción no nos desharemos del Openoffice.org. Los programas para las hojas de cálculo y bases de datos no los he probado porque no los utilizo prácticamente nunca.

Más cosillas, el firewall. En Gnome tenía instalado Firestarter, y siempre me funcionó muy bien. Buscando un poco encontré Guarddog para KDE, algo más complejo de utilizar, pero no tiene mala pinta. De momento he seguido con Firestarter por el simple hecho de que aunque utilice las librerías GTK, no es un programa que habitualmente habra, por lo que no importa demasiado que sea para Gnome. Cuando tenga algo de tiempo ya cambiaré a Guarddog.

Uno de los programas más fuertes de KDE, utilizado por muchos Gnomeros, es Amarok. Lo había utilizado alguna vez en Gnome, pero me parecía lento y pesado, y lo era, pero en KDE se mueve mucho mejor. Seguramente es el mejor programa de reproducción y clasificación de música que hay, así que tampoco es que necesite mucha publicidad. En Gnome yo utilizaba Exaile, que funcionaba muy bien, y el cambio no ha resultado nada traumático, de hecho estoy muy cómodo con Amarok.

Para mensajería instantánea KDE viene con Kopete, un programa que soporta múltiples protocolos, y con este me he llevado un chasco, porque no me deja configurar una cuenta Jabber, el programa muere automáticamente en cuanto selecciono la opción, por lo que de momento no me ha gustado. No es que use mucho la mensajería instantánea, de hecho prácticamente nunca, pero bueno, no está mal tenerla ahí. De todas maneras supongo que habrá alguna opción más que Kopete, así que habrá que seguir buscando.

Y más o menos eso es todo en cuanto a programas. En cuanto a la configuración, en el centro de control (kcontrol) se puede configurar todo cómodamente, incluso el LILO (siendo root claro).

La impresión general de momento es muy buena, el escritorio es bastante más rápido que Gnome, el aspecto también es muy bueno, tiene un acabado algo más profesional y en cuanto te acostumbras a alguna cosilla es muy cómodo de utilizar también. De hecho estoy tan cómodo que he desinstalado Gnome, así que me parece que esta vez KDE se quedará.

4/19/2008

Juegos Linux

Una de las "excusas" que "hay" para no pasarse a Linux es la "ausencia" de juegos.
Bien, puede que sea cierto que muchos de los títulos habituales no estén, y que algún género en concreto no esté representado, pero eso de que no hay juegos... Yo no es que sea demasiado de jugar en el PC, con la Wii y la PSP me apaño, pero siempre apetece de vez en cuando, así que a mi con el OpenArena para matar un poco de vez en cuando me vale.
Como supongo que hay mucha gente que si que juega un poco más, os pongo un enlace a una buena página. En ella tenéis una enorme lista de juegos para Linux, desde gratuitos hasta de pago. Se puede buscar por género, desarrollador, precio... Una joyita vamos.
Aquí os pongo el enlace, y que los disfrutéis.

Link

3/31/2008

roja


Hoy la necesito, necesito la píldora roja, entrar en la madriguera del conejo y perderme en el país de las maravillas.
Así que, si estás ahí, ya sabes cómo encontrarme.

3/24/2008

Se acabó



Se acabaron las vacaciones y hay que volver al día a día, al perpetuo trabajo...

3/16/2008

Curiosidad matemática

Dándole un poco a Stumble! me he encontrado con esta página de la Wikipedia sobre una muy extraña fórmula matemática.
La propiedad que hace a esta fórmula tan extraña es que para un valor n en concreto, el resultado es la representación de la fórmula, vamos, que la gráfica de la función es la función escrita.
La fórmula, conocida como "formula autoreferenciada de Tupper" es la siguiente:


Y el valor que hay que darle es este:
960939379918958884971672962127852754715004339660129306651505519271702802395266424689642842174350
718121267153782770623355993237280874144307891325963941337723487857735749823926629715517173716995
165232890538221612403238855866184013235585136048828693337902491454229288667081096184496091705183
454067827731551705405381627380967602565625016981482083418783163849115590225610003652351370343874
461848378737238198224849863465033159410054974700593138339226497249461751545728366702369745461014
655997933798537483143786841806593422227898388722980000748404719
Si dibujamos el conjunto de puntos que mantienen la desigualdad, en el intervalo 0 < x < 106 y n < y < n+17 , con los puntos que cumplen la condición en negro, tenemos el siguiente resultado:
Si alguien tiene ganas de comprobarlo a mano pues se agradecería un scan de los resultados y cálculos en Flickr, y si no - que va a ser que no supongo - pues en esta página viene cómo representarlo en Javascript.

3/12/2008

Dexter

Mi diablo ha bailado con su demonio y la canción del violinista está lejos de acabar

No se qué narices quiere decir la frase, pero Dexter es la mejor serie que he visto en mi vida... Ojalá fuera tan fácil...

P.D: si, mucho mejor que Perdidos.

3/10/2008

El día después

El día después de las elecciones, después de una noche de recuentos, nos levantamos y nos damos cuenta de que hemos perdido. No, no soy del partido que no ha ganado las elecciones, soy un ciudadano como otro cualquiera, y los que hemos perdido, somos todos.

Hemos perdido, porque estamos entrando hemos entrado en una dictadura, que en lugar de ser de uno es de dos. Es prácticamente imposible que todas las ideas de los ciudadanos de este país se dividan en rojo, o en azul, sin más, sin verde ni naranja ni amarillo... El vóto útil está matando la democracia, y seguramente dentro de no mucho llegaremos a un "punto de equilibrio" en el que los rojos y los azules se alternarán casi sincronizados como por un reloj, temiendo desmarcarse, hacer algo que les lleve a desaparecer del panorama político español, igual que al resto de los partidos.

Puede ser que no haya alternativas, que no haya ningún partido que nos represente mejor que los dos grandes, pero de los muchos defectos del sistema electoral español, uno es la enorme dificultad de que los partidos nuevos obtengan representación parlamentaria. En esta ocasión ha sido uno, un caso de éxito, pero por desgracia un caso de éxito aislado; y de éxito relativo, ya que han obtenido un único representante, que no es poco, ya que a otros ni siquiera se les da la oportunidad de presentarse debido a la discriminación del sistema - y esto es una pataleta porque para poder presentarse como partido haya que tener al menos un 40% de mujeres en las listas -.

Esta homogeneidad reinante, esta mala costumbre de votar al menos malo, a parte de romper España de verdad - no son los nacionalismos lo que la rompen - hacen que además creamos que realmente los dos partidos nos representan - uno a uno y otro a otros - perfectamente, haciendo nuestras sus ideas en lugar de lo contrario, que es lo que debería suceder, porque deberíamos ser nosotros quienes gobernáramos, y no ellos, porque eso es lo que significa democracia.

Ahora nos esperan cuatro años más en los que aproximadamente la mitad del país se quejará de lo que está haciendo el gobierno, curiosamente igual que si hubiera ganado el otro partido. Me pregunto qué ocurriría si dentro de cuatro años ambos partidos intercambiaran sus propuestas electorales, ¿cuánta gente seguiría votando al mismo partido? Seguramente demasiada, y eso si que es culpa nuestra, porque ya no se votan ideas, sino partidos, igual que se es del Barça o del Madrid.

En fin, ilusión de democracia que tenemos, país...

2/04/2008

She F***ed Matt Damon

Hoy algo ligerito para variar. Un vídeo en el que Sarah Silverman confiesa...


11/07/2007

Una frase

Esta mañana, mientras iba leyendo en el metro, me he encontrado con esta frase.
La frase es de una época muy anterior a la nuestra, siglo XVII o por ahí, pero no se por qué, me ha traído a la mente algo muy actual, aunque tampoco se exactamente el qué. ¿Alguna idea?
Esas personas elegantes se insultan los unos a los otros durante todo el día... ¡se llama «ingenio»! Luego se clavan espadas mutuamente y lo llaman «honor».
Azogue - Neal Stephenson

10/18/2007

Quants

A través de este artículo de Barrapunto he llegado al término quant, un término que no había oído nunca, y que me ha llamado mucho la atención.

Este término viene de Quantitative Analysts. Son personas - normalmente físicos, matemáticos... - que se dedican a intentar crear modelos matemáticos que representen los mercados financieros.
Hace unos meses estuve hablando con alguien sobre un conocido que tenía en proyecto algo parecido al tema: quería realizar un estudio estadístico del mercado, y a partir de esto predecir el comportamiento del mismo, para así realizar inversiones y obtener un gran beneficio. La idea me pareció que tenía demasiadas aguas, ya que mis escasos conocimientos en los movimientos de estos mercados me llevaban a pensar que no se podía predecir su comportamiento. Y en cierto modo tenía razón, pero en otro cierto modo ya existen cosas parecidas.

A través del artículo en Technology Review que se enlaza desde Barrapunto, podemos descubrir que en Wall Street, llevan tiempo utilizándose sistemas que realizan compras y ventas automáticamente, siguiendo cierto modelo matemático.

Son los Quants los que se dedican a crear estos modelos, y los algoritmos informáticos que los ejecutan. Casi todos son doctorados en física o matemáticas o estadística... Pero lo que me ha dejado un poco más perplejo es el hecho de ver cómo invierten. Me explico, o lo intento.

Supongo que en cierto modo es fácil predecir cuando ciertos valores van a subir - por ejemplo si Apple anuncia que ha encontrado un método de fabricación que hace que fabricar un ordenador le cueste la mitad, seguro que sus acciones suben - , lo difícil es predecir los cambios impredecibles. Son los cambios aleatorios los que tienen más valor para estos algoritmos, y a mayor aleatoriedad, más dinero se puede ganar, o perder. Predecir esta aleatoriedad, es lo que intentan, y parece ser que consiguen normalmente, los quants, generando unos enormes beneficios.

Por supuesto los algoritmos que se utilizan para realizar estas predicciones son muy complejos, ya que utilizan toda la información que pueden, e incluso leen las noticias que puedan aportar un dato que haga que un valor suba o baje. Se utilizan también algoritmos genéticos, algoritmos generados aleatoriamente, y que se van probando sobre los datos antiguos para ver si son capaces de precedir los movimientos del mercado, y así aplicarlos después para predecir los futuros. Una vez hechas las predicciones los ordenadores realizan una cantidad increíble de transacciones diarias, desde unos pocos miles, hasta cientos de miles los más rápidos.

Por supuesto el dinero que ganan estas personas es mucho, mucho. Un doctor puede ganar de primeras unos 180.000 dólares al año, para en pocos años ponerse en los 600.000$. Y eso de sueldo, porque supongo que si confían en lo que hacen invertirán en sí mismos.

Seguro que más de uno está pensando que esto no puede funcionar bien, porque la introducción de las máquinas pensantes altera el comportamiento del mercado. Lo altera tanto desde el punto de vista de la cantidad de transacciones - un broker no se cuantas puede hacer al día, pero seguro que no puede hacer 50.000 - tanto como del punto de vista del comportamiento. No podemos olvidar que los ordenadores utilizan un algoritmo, cada uno distinto, pero cuando hay mucha gente de ese nivel trabajando en lo mismo, estoy seguro que muchos de esos algoritmos se parecen - al menos en las decisiones - demasiado. Y esto es lo que ha ocurrido este verano. Seguro que casi todo el mundo ha oído hablar de la crisis de las hipotecas en EEUU este verano, pues bien, esto tiene al menos parte de culpa. Supongo que el hecho de que demasiada gente invierta mucho en los valores con riesgo - que es de suponer que no son en los que más se suele invertir - y deje de invertir en los valores que sostienen el mercado, desequilibra un poco la cosa.

Esto no quiere decir que se haya acabado el choyo y que cuando nos doctoremos no podamos dedicarnos a ello, sino que quiere decir que hay que trabajar aún más, hacer mejores algoritmos, cambiarlos más a menudo, y hacer que se ejecuten más rápido, para poder coger un trozo del pastel más grande.

Yo en mi vida he comprado una acción, pero viendo la enorme cantidad de dinero que gana alguna gente dan ganas de ponerse a estudiar mercados, o mejor aún, procesos estocásticos.
De todas maneras, mis conocimientos en este tema andan entre cero y cero, por lo que si os interesa los artículos originales están muy bien, aunque eso si, en inglés.


Fuentes:
- Technology Review: Blow up (parte 1)
- Technology Review: Blow up (parte 2)
- Barrapunto: Uso de matemáticas, física e informática en el mundo financiero.
- Wikipedia: Quantitative analysis.
- Wikipedia: Procesos estocásticos.


P.D: para no defraudar a mis seguidores (xD) os pongo una foto para amenizar el artículo, como de costumbre.

 

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