9/09/2011

Blogger

Parece ser que Google quiere que Blogger vuelva a la vida, así que además de actualizar la web del servicio, han sacado una aplicación para iOS. Aunque de momento no hay versión iPad y se trate de una aplicación bastante sencillita, es un buen paso para que se puedan enviar posts de una forma rápida desde cualquier lugar, algo que Twitter y Facebook tienen desde hace mucho y que probablemente sea una de las causas del fin de la "era blog".
No se si les funcionará o no pero parece un buen paso.



5/02/2011

La diferencia entre iPhone y Android

Dando mi habitual paseo matutino, me he encontrado esta mañana con otra tira cómica sobre la diferencia entre iPhone y Android. Es la siguiente:

Ilustra cómo una persona pregunta a otra sobre la posibilidad de hacer algo en su terminal, primero un Android y después un iPhone.

Como suele ser habitual, se jacta de la libertad y multitud de opciones que ofrece Android, mientras que se ve cómo el usuario de iPhone no tiene ninguna opción.

La tira en cuestión tendría algo de gracia si tuviera la más mínima veracidad, pero el caso es que si fuera justa, las dos tiras serían prácticamente iguales, y explico el por qué.

La primera forma en la que serían iguales sería que ya que el usuario de Android lo que hace es buscar una custom rom para su terminal, el usuario de iPhone podría prácticamente lo mismo, hacer el jailbreak a su iPhone, mirar si hay alguna forma de hacer lo que quiere, y en caso de que sea algo que no existe, implementar una solución, o hablar con la comunidad de desarrolladores para llevarla a cabo.

Ahora me vendrán los señores defensores de la libertad de Android diciendo que Apple prohíbe el jailbreak o que es ilegal. Cierto es y razón tienen, pero es exactamente lo mismo que hacen la mayoría de fabricantes de terminales Android, así como Google. Puede que el sistema operativo Android sea libre, pero no todas las aplicaciones que incluye Google por defecto, por lo que las custom roms son tan ilegales como los firmware con jailbreak de los iPhone.

La segunda opción, es que la parte del usuario de Android sea tan corta como la del de iPhone, cosa que supuestamente debería ser lo habitual.

La mayoría de los usuarios de Android que se jactan de que con sus terminales tienen muchísima libertad y pueden hacer lo que quieren, tienen instaladas custom roms y no se dan cuenta que es exactamente lo mismo que puede hacer cualquier usuario de iPhone haciendole el jailbreak a su terminal.

Por otra parte no he mencionado nada respecto al número de aplicaciones de ninguna de las dos plataformas porque creo que no es la cuestión, a parte que no he encontrado ninguna fuente fiable con dicho número.

Por último, confieso que soy usuario de iPhone (aunque un poco de rebote y que inicialmente me iba a tirar de cabeza a por un Android) desde hace algo más de un año, y cumple perfectamente todas mis necesidades. No digo que un teléfono con Android no lo fuera a hacer, pero en mi opinión cuando yo adquirí mi iPhone ningún teléfono con Android igualaba ni de lejos la usabilidad de un iPhone, y es ahora con las últimas generaciones de teléfonos Android, cuando creo que estos últimos ofrecen lo mismo - o más - que el iPhone.

*Fuente de la imagen: Geeks are sexy.



4/05/2011

Oracle Flashback Queries

Últimamente me ha tocado lidiar con este tipo de consultas, no difieren demasiado de cualquier consulta normal a una base de datos, salvo porque podemos consultar el estado de un objeto en un momento dado. Esta funcionalidad se encuentra disponible a partir de Oracle 10g y se puede utilizar de la siguiente manera.
Suponiendo que tenemos una consulta como la siguiente:

SELECT *
FROM actrices
WHERE nombre='Scarlett';

Para realizar esta consulta con los datos de un momento dado tendríamos que hacer:

SELECT *
FROM actrices
AS OF SCN 123456
WHERE nombre='Scarlett';


Siendo SCN el número de cambio en la DB.
Como el número de SCN es algo que no es precisamente intuitivo, también podemos hacer lo siguiente:

SELECT *
FROM actrices
AS OF TIMESTAMP to_date('04/04/2011', 'dd/mm/yyyy')

WHERE nombre='Scarlett';

El tiempo que nos podamos remontar para hacer una consulta dependerá del espacio que nuestro amable DBA tenga asignado para ello.


Tanto el SCN como el TIMESTAMP no son cosas que se usen exclusivamente para esto, pero ya que las mencionamos, voy a indicar la manera de obtener el SCN concreto de un registro. Bastaría con ejecutar la siguiente consulta:

SELECT ORA_ROWSCN FROM actrices WHERE nombre='Scarlett';

De aquí obtendríamos el SCN, y si quisieramos saber qué TIMESTAMP corresponde a dicho SCN la consulta sería:

SELECT SCN_TO_TIMESTAMP ( #SCN# ) FROM DUAL;

Y con esto obtendríamos el TIMESTAMP correspondiente al SCN dado.

Para los 'javeros', probablemente os estéis preguntando (o no) cómo encaja esto dentro de un framework de persistencia, como Hibernate por ejemplo. Mala noticia, Hibernate no tiene, al menos de momento y que yo sepa, soporte para este tipo de consultas, por lo que tendréis que utilizar SQL para vuestras consultas y olvidaros de Criterias, HQL y demás.

Y eso es todo. No es algo que se pueda utilizar en cualquier ámbito, y mucho menos sin tener bien claro qué queremos hacer con los datos, pero en ciertos casos no dejará de sernos útil.



12/04/2010

Wikileaks

Nos hemos quedado sin PayPal y sin Amazon, a ver si no perdemos nada importante...



7/04/2010

Idiomas, exilios y cócteles Molotov

Como siempre genial y acertado el maestro Pérez-Reverte.

Elijo una frase de las muchas que merecerían ser resaltadas...
Por eso ulcera el alma verlos maltratados por estas diecisiete Españas injustificadas, egoístas y ladronas, donde las ratas y los chacales depredan a su aire, envidiándose y odiándose a partes iguales, desmontando cuanto hace posible el respeto y la convivencia.
... y enlazo el artículo completo que merece ser leído y casi casi estudiado.



6/25/2010

La última respuesta

Murray Templeton tenía cuarenta y cinco años, estaba en la flor de su vida, y todas las partes de su cuerpo funcionaban en perfecto orden excepto algunas porciones clave de sus arterias coronarias, pero eso era suficiente.

El dolor vino de pronto, ascendió hasta un punto intolerable, y luego descendió progresivamente. Pudo sentir que su respiración se relajaba, y una especie de bendita paz lo invadió.

No hay placer como la ausencia de dolor... inmediatamente después del dolor. Murray sintió una ligereza casi aturdidora, como si estuviera elevándose en el aire y flotando.

Abrió los ojos, y notó con distante regocijo que los demás que ocupaban la habitación estaban aún agitados. Se hallaba en el laboratorio cuando el dolor le había golpeado, casi sin advertencia, y cuando se había tambaleado había oído gritos de sorpresa de los demás antes de que todo se desvaneciera en una abrumadora agonía.

Ahora, con el dolor desaparecido, los demás estaban aún yendo de un lado para otro, aún ansiosos, aún apiñándose en torno a su cuerpo caído...

...que, se dio cuenta de pronto, estaba tendido boca abajo.

Estaba ahí en el suelo, brazos y piernas abiertos, el rostro contorsionado. Y estaba ahí de pie, en paz, observando.

Pensó: ¡milagro! Los chiflados de la vida después de la vida tenían razón.

Y aunque aquella era una forma humillante de morir para un físico ateo, apenas sintió una ligera sorpresa, y ninguna alteración de la paz en la cual se hallaba inmerso.

Pensó: debe de haber algún ángel –o algo– viniendo a por mí.

La escena terrestre estaba desvaneciéndose. La oscuridad iba invadiendo su conciencia, y lejos, en la distancia, como un último vislumbre, había una figura de luz, vagamente humana en su forma, y radiando calor.

Murray pensó: vaya broma, estoy yendo al Cielo.

Mientras pensaba esto, la luz se desvaneció pero el calor siguió. No hubo disminución en la paz, pese a que en todo el Universo tan sólo quedaba él... y la Voz.

La Voz dijo:

–He hecho esto tan a menudo, y sin embargo aún tengo la capacidad de sentirme complacido con el éxito.

Murray sintió deseos de decir algo, pero no era consciente de poseer una boca, lengua o cuerdas vocales. Pese a todo, intentó emitir un sonido. Intentó, sin boca, susurrar palabras, o respirarlas, o simplemente impulsarlas fuera con una contracción de... lo que fuera.

Y brotaron. Oyó su propia voz, completamente reconocible, y sus propias palabras, infinitamente claras.

Murray preguntó:

–¿Es esto el Cielo?

La Voz le respondió:

–Este no es ningún lugar, tal como tú entiendes la palabra «lugar».

Murray se sintió aturdido.

–Perdón si sueno como un estúpido, pero ¿tú eres Dios? Sin cambiar de entonación o estropear de ninguna forma la perfección del sonido, la Voz consiguió sonar divertida.

–Es extraño que siempre se me pregunte eso, por supuesto en un número infinito de formas. No hay ninguna respuesta que yo pueda dar y que tú puedas comprender. Yo soy..., lo cual es todo lo que puedo decir que sea significativo y que tú puedas cubrir con cualquier palabra o concepto que prefieras.

–¿Y qué soy yo? –preguntó Murray–. ¿Un alma? ¿O también soy tan sólo una existencia personificada?

Intentó no sonar sarcástico, pero tuvo la impresión de que fracasaba. Entonces pensó fugazmente en añadir un «Vuestra Gracia» o «Santísimo» o algo para contrarrestar el sarcasmo, y no pudo conseguir decidirse a hacerlo pese a que por primera vez en su existencia especuló con la posibilidad de ser castigado por su insolencia –¿o pecado?– con el Infierno, o lo que se le correspondiera.

La Voz no sonó ofendida.

–Tú eres fácil de explicar... incluso para ti. Puedes llamarte a ti mismo un alma si eso te complace, pero lo que realmente eres es un nexo de fuerzas electromagnéticas, dispuestas de tal modo que todas las interconexiones e interrelaciones son exactamente imitativas de aquellas de tu cerebro en tu Universo–existencia... hasta el más mínimo detalle. De tal modo que posees tu
capacidad de pensamiento, tus recuerdos, tu personalidad. Y te sigue pareciendo que tú eres tú.

Murray se dio cuenta de su propia incredulidad.

–Quieres decir que la esencia de mi cerebro es permanente.

–En absoluto. No hay nada en ti que sea permanente, excepto lo que yo elija hacer permanente. Yo formé el nexo. Yo lo construí mientras tú tenías existencia física, y lo ajusté al momento en el cual la existencia fallara.

La Voz parecía claramente complacida consigo misma, y tras una momentánea pausa prosiguió:

–Una intrincada pero absolutamente precisa construcción. Por supuesto, puedo hacer lo mismo con cualquier ser humano de tu mundo, pero prefiero no hacerlo.

Hay un cierto placer en la selección.

–Entonces eliges a muy pocos.

–Realmente muy pocos.

–¿Y qué ocurre con el resto?

–¡El olvido! Oh, por supuesto, tú imaginas el Infierno.

Murray hubiera enrojecido de haber tenido la capacidad de hacerlo.

–No –dijo–. Eso queda fuera de cuestión. Sin embargo, jamás hubiera creído ser tan virtuoso como para atraer tu atención como uno de los Elegidos.

–¿Virtuoso? Ah..., entiendo lo que quieres decir. Es fastidioso tener que forzar mi pensamiento a descender lo bastante como para permear el vuestro. No, no te he elegido por tu capacidad para el pensamiento, como he elegido a otros, a cuatrillones, de entre todas las especies inteligentes del Universo.

Murray se sintió repentinamente curioso, el hábito de toda una vida.

–¿Los eliges a todos por ti mismo, o hay otros como tú? –preguntó.

Por un fugaz momento, Murray creyó adivinar una reacción de impaciencia ante aquello, pero cuando la Voz llegó de nuevo no había emoción en ella.

–El si hay o no otros es algo irrelevante para ti. Este Universo es mío, y sólo mío. Es mi invención, mi construcción, destinado sólo para mis propósitos.

–Y sin embargo, con cuatrillones de nexos que has formado, ¿pierdes tu tiempo conmigo? ¿Tan importante soy?

–No eres en absoluto importante –dijo la Voz–. También estoy con los demás en una forma que, para tu percepción, parecería simultánea.

–¿Y sin embargo eres uno?

De nuevo un asomo de diversión. La Voz dijo:

–Buscas atraparme en una contradicción. Si tú fueras una ameba que puede considerarse individualidad únicamente en conexión con las células individuales, y tuvieras que preguntarle a un cachalote, hecho por más de treinta cuatrillones de células, si era uno o muchos, ¿cómo podría responder el cachalote de modo que fuera comprensible para la ameba?

–Pensaría en ello –dijo Murray secamente–. Puede hacerse comprensible.

–Exacto. Esa es tu función. Pensarás.

–¿Con qué fin? Tú ya lo sabes todo, supongo.

–Aunque lo supiera todo –dijo la Voz–, no podría saber que lo sé todo.

–Eso suena un poco como filosofía oriental –dijo Murray–, algo que suena profundo precisamente porque carece de significado.

–Prometes –dijo la Voz–. Respondes a mi paradoja con una paradoja... excepto que la mía no es una paradoja. Considera. Existo eternamente, pero ¿qué significa eso? Significa que no puedo recordar haber surgido a la existencia. Si pudiera recordarlo, entonces no hubiera existido eternamente. Si no puedo recordar haber surgido a la existencia, entonces hay al menos una cosa, la naturaleza de mí mismo empezando a existir, que no sé.

»Además, aunque lo que yo sé es infinito, también resulta cierto que lo que queda por conocer es igualmente infinito, ¿y cómo puedo estar seguro de que ambos infinitos son iguales? La cualidad infinita del conocimiento potencial puede ser infinitamente más grande que la infinitud de mi actual conocimiento. He aquí un ejemplo simple: si yo supiera todos los números enteros pares, conocería un número infinito de datos, y sin embargo no conocería ni un solo número entero
impar.

–Pero los números enteros impares pueden ser derivados –dijo Murray–. Si divides cada número entero par de toda la serie infinita por dos, tendrás otra serie infinita que contendrá en ella la serie infinita de números enteros impares.

–Has captado la idea –dijo la Voz–. Me siento complacido. Tu tarea será encontrar otras vías como esta, mucho más difíciles, de lo conocido a lo aún no conocido. Tienes tus recuerdos. Recordarás todos los datos que hayas recogido o aprendido alguna vez, o que posees o que podrás deducir de esos datos. Si es necesario, podrás aprender los datos adicionales que consideres pertinentes para los problemas que tú mismo te plantees.

–¿No puedes hacer todo eso por ti mismo?

–Puedo –dijo la Voz–, pero es más interesante de esta forma. Construí el Universo a fin de tener más datos con los que enfrentarme. Inserté en él el principio de la incertidumbre, la entropía, y otros factores de azar, a fin de hacer que el conjunto no resultara instantáneamente obvio. Ha funcionado bien, y me ha divertido durante toda su existencia.

»Luego introduje complejidades que produjeron primero la vida y luego la inteligencia, y la utilicé como fuente para un equipo de investigación, no porque necesitara su ayuda, sino porque introduciría un nuevo factor de azar. Descubrí que no podía predecir la siguiente pieza interesante de conocimiento conseguida, de dónde procedía, por qué medios se derivaba.

–¿Ha ocurrido eso alguna vez? –preguntó Murray.

–Por supuesto. Nunca pasa un siglo sin que aparezca algún detalle interesante en algún lugar.

–¿Algo en lo que tú hubieras podido pensar por ti mismo, pero que aún no habías hecho?

–Sí.

–¿Crees realmente que hay una posibilidad de que yo te complazca de esa forma? –preguntó Murray.

–¿En el próximo siglo? Virtualmente no. A largo plazo, sin embargo, tu éxito es seguro, puesto que estarás dedicado eternamente a ello.

–¿Estaré pensando durante toda la eternidad? ¿Para siempre?

–Sí.

–¿Con qué fin?

–Ya te lo he dicho. Para descubrir nuevo conocimiento.

–Pero más allá de eso. ¿Con qué fin debo descubrir nuevo conocimiento?

–Eso es lo que hiciste en tu vida ligada al Universo. ¿Cuál era tu finalidad entonces?

–Conseguir un mejor conocimiento que sólo yo podía conseguir –contestó Murray– . Recibir el aprecio de mis compañeros. Sentir la satisfacción del éxito sabiendo que disponía tan sólo de un tiempo limitado para alcanzarlo. Ahora sólo podría conseguir lo que puedes conseguir tú mismo si lo desearas con un mínimo esfuerzo. Tú no puedes reconocer mis méritos; tu puedes únicamente divertirte. Y no hay ningún mérito ni satisfacción en un éxito cuando dispongo de toda la eternidad para conseguirlo.

–¿Y no consideras el pensamiento y los descubrimientos valiosos por sí mismos? –preguntó la Voz–. ¿No encuentras que es innecesario requerir otro fin?

–Para un tiempo limitado, sí. No para toda la eternidad.

–Entiendo tu punto de vista. Sin embargo, no tienes elección.

–Tú dices que tengo que pensar. Pero no puedes obligarme a hacerlo.

–No pienso obligarte directamente –dijo la Voz–. No necesito hacerlo. Puesto que no tienes nada que hacer excepto pensar, pensarás. No sabes cómo no pensar.

–Entonces me proporcionaré yo mismo una meta. Me inventaré una finalidad.

–Por supuesto, puedes hacerlo –dijo la Voz, tolerante.

–Ya he encontrado una finalidad.

–¿Puedo saber cuál es?

–Ya la conoces. Sé que no estamos hablando de la forma habitual. Tú ajustas mi nexo de tal forma que yo creo oírte y creo estar hablando, pero tú me transfieres los pensamientos y recoges directamente los míos. Y cuando mi nexo cambia con mis pensamientos, tú eres inmediatamente consciente de ellos y no necesitas mi transmisión voluntaria.

–Estás sorprendentemente en lo cierto –admitió la Voz–. Eso me complace. Pero también me complace que me digas tus pensamientos voluntariamente.

–Entonces te los diré. La finalidad de mi pensamiento será descubrir una forma de interrumpir este nexo mío que tú has creado. No deseo pensar para ninguna finalidad útil excepto divertirte. No deseo pensar eternamente para divertirte. No deseo existir eternamente para divertirte. Todo mi pensamiento irá dirigido hacia terminar con el nexo. Eso me divertirá a mí.

–No tengo ninguna objeción a eso –dijo la Voz–. Incluso el pensamiento concentrado acerca de cómo terminar tu propia existencia puede dar como resultado, pese a ti mismo, algo nuevo e interesante. Y, por supuesto, si tienes éxito en ese intento de suicidio no habrás conseguido nada, puesto que instantáneamente puedo reconstruirte y en una forma tal que haga imposible repetir tu método de suicidio. Y si tú encuentras otra forma aún más sutil de interrumpir tu existencia, te reconstruiré con esa posibilidad también eliminada, y así sucesivamente. Puede ser un juego interesante, pero pese a todo seguirás existiendo eternamente. Esta es mi voluntad.

Murray sintió un estremecimiento, pero sus palabras brotaron con una perfecta calma.

–¿Estoy pues en el Infierno, después de todo? Tú has dado a entender que no existe ninguno, pero si esto fuera el Infierno tú podrías estar mintiendo como parte del juego del Infierno.

–En ese caso –dijo la Voz–, ¿de qué serviría asegurarte que no estás en el Infierno? Sin embargo, te lo aseguro. No hay aquí ni Cielo ni Infierno. Sólo existo yo.

–Considera entonces que mis pensamientos pueden resultarte inútiles –dijo Murray–. Si vengo a ti sin nada útil, ¿no será mejor para ti el... desarmarme, y no tomarte más molestias conmigo?

–¿Como una recompensa? ¿Deseas el Nirvana como premio al fracaso, y pretendes asegurarme ese fracaso? No hay trato aquí. No fracasarás. Con una eternidad ante ti, no puedes evitar el tener al menos un pensamiento interesante, por mucho que tú intentes lo contrario.

–Entonces crearé otra finalidad para mí. No intentaré destruirme. Estableceré como meta el humillarte. Pensaré en algo en lo que no solamente no hayas pensado nunca, sino en lo que nunca puedas llegar a pensar. Pensaré en la última respuesta, la respuesta definitiva, más allá de la cual no existe más conocimiento.

–No comprendes la naturaleza del infinito –dijo la Voz–. Puede que haya cosas que aún no me haya molestado en conocer. No puede haber nada que yo no pueda conocer.

–No puedes saber tu principio –dijo Murray pensativamente–. Tú mismo lo has dicho. Por lo tanto no puedes saber tampoco tu final. Muy bien. Esa será mi meta, y esa será la última respuesta. No me destruiré a mí mismo. Te destruiré a ti... si tú no me destruyes a mí primero.

–¡Ah! –exclamó la Voz–. Has llegado a eso mucho antes de lo normal. Empezaba a preocuparme de que te tomara tanto tiempo. ¿Sabes?, no hay nadie de esos que tengo conmigo en esta existencia de perfecto y eterno pensamiento que no tenga la ambición de destruirme. Es imposible.

–Tengo toda la eternidad para pensar en una forma de hacerlo –dijo Murray.

–Entonces intenta pensar en ello –dijo la Voz en tono neutro. Y desapareció.

Pero Murray tenía ahora su finalidad, y se sentía contento.

Porque, ¿qué podía desear cualquier Entidad, consciente de la existencia eterna..., excepto un fin?

¿Para qué otra cosa había estado buscando la Voz a lo largo de incontables miles de millones de años? ¿Y para qué otra razón había sido creada la inteligencia y reservados algunos especímenes para ponerlos a trabajar, excepto para ayudar en esa gran búsqueda? Y Murray pretendía ser él, y sólo él, quien tuviera éxito.

Cuidadosamente, y con la emoción de la finalidad, Murray empezó a pensar. Tenía mucho tiempo para ello.

-- Isaac Asimov



5/26/2010

Impuestos

Si ya nos sugirieron hace un tiempo que era recomendable tener un plan de pensiones privado y ahora nos sugieren que podría ser buena idea "copagar" la sanidad pública, creo que también es buena idea que nos eximan de pagar la seguridad social. Teniendo un plan de pensiones y un seguro médico privado, no creo que me vaya a servir de nada seguir cotizando. Sin duda es mucho mejor ganar un buen pico adicional todos los meses y asegurarse una buena jubilación y una buena sanidad.

Menos mal que el gobierno es "socialista"...



5/07/2010

Un matemático, un físico y un ingeniero...

Fuego
Un ingeniero está trabajando en el escritorio de su oficina. Su cigarro cae de la mesa a la papelera, haciendo que los papeles comiencen a arder. El ingeniero mira alrededor, ve un extintor, lo coge, apaga el fuego y vuelve al trabajo.

Un físico está trabajando en su oficina en las mismas condiciones y sucede lo mismo. Mira al fuego, mira al extintor y piensa "El fuego requiere combusbible más oxígeno más calor. El extintor eliminará el oxígeno y el calor en la papelera. Luego apagará el fuego". Coge el extintor, apaga las llamas y vuelve al trabajo.

Un matemático está trabajando en su oficina también en las mismas condiciones y le ocurre lo mismo que a los anteriores. Mira al fuego, mira al extintor, y después de pensar un momento se dice "¡Ah, existe una solución!" y vuelve al trabajo.


Una mujer en un bar
Un matemático y un ingeniero están sentados en una mesa bebiendo cuando una hermosa mujer entra en el local y se sienta en la barra.

El matemático suspira. "Me gustaría hablar con ella, pero primero tendría que recorrer la mitad de la distancia que hay entre nosostros, después la mitad de la distancia que resta, después la mitad de lo restante, etc. La serie es infinita. Siempre habrá una distancia finita entre nosotros."

El ingeniero se levanta y comienza a andar. "Bueno, supongo que podré acercarme lo bastante para cualquier propósito práctico."


Números primos
Un matemático, un físico y un ingeniero están realizando un test de matemáticas. Una pregunta es "Son todos los números impares primos?"

El matemático piensa: "3 es primo, 5 es primo, 7 es primo, 9 no es primo -- por lo que no, no todos los números impares son primos."

El físico piensa: "3 es primo, 5 es primo, 7 es primo, 9 no es primo -- esto podría ser un error experimental -- 11 es primo, 13 es primo.. Si, todos los números impares son primos."

El ingeniero piensa: "3 es primo, 5 es primo, 7 es primo, 9 es primo, 11 es primo, ..."


Una oveja escocesa
Un matemático, un físico y un ingeniero van en tren cruzando Escocia.

El ingeniero mira por la ventana, ve una oveja negra y exclama, "¡Eh, tienen ovejas negras en Escocia!"

El físico mira por la ventana y corrige al ingeniero, "Hablando estrictamente, todo lo que sabemos es que en Escocia hay al menos una oveja negra."

El matemático mira por la ventana y corrige al físico, "Estrictamente hablando, todo lo que sabemos es que en Escocial al menos un lado de una oveja es negro."


De caza
Un físico, un ingeniero y un estadista salen de caza. De repente aparece un ciervo a unos 50 metros.

El físico hace algunos cálculos balísticos, asumiendo que se encuentran en el vacío, levanta su rifle en un ángulo específico, y dispara. La bala se queda 5 metros corta.

El ingeniero añade el factor de la resistencia al viento, levanta su rifle un poco más alto, y dispara. La bala se pasa por 5 metros.

El estadista grita "¡Lo tenemos!"


En el hipódromo
Un estadista, un ingeniero y un físico van a las carreras de caballos. Cada uno tiene su sistema para apostar al ganador y cada uno está seguro del suyo.

Después de terminar la carrera, el estadista va a un bar cercano, derrotado. Ve al ingeniero y se sienta a su lado, y comienza a lamentarse: "No lo entiendo. He tabulado el rendimiento de los caballos en las últimas carreras, he cruzado resultados con otros de sus mismas razas, tenido en cuenta los cambios de temporada, todo... No entiendo cómo he perdido."

"Si" respondió el ingeniero, "bueno, olvídalo. Yo hice simulaciones basadas en el peso de los caballos, modelos de rendimiento... todo, y no me ha ido mejor."

De pronto, notaron un barullo en la esquina. El físico estaba sentado allí, pagando rondas y contanto sus ganancias. El ingeniero y el estadista decidieron que tenían que saber cómo lo había logrado, así que cruzaron la multitud y le preguntaron "¿cuál es tu secreto, cómo lo has hecho?"

El físico se reclina, respira profuncamente, y comienza, "Bien, lo primero es que he asumido que todos los caballos son esféricos e idénticos..."


Pelota roja de goma
A un matemático, un físico y un ingeniero se les de la tarea de descubrir la altura a la que una pelota de goma roja rebotará cuando es soltada desde una altura concreta sobre una superficie determinada.

El matemático deduce la elasticidad de la bola a partir de su composicion química, desarrolla las ecuaciones que determinan la altura a la que botará la bola y las resuelve.

El físico lleva la pelota al laboratorio, mide su elasticidad e introduce las variables en una fórmula.

El ingeniero mira en su libro de pelotas rojas de goma.


Punto de vista
Un físico, un biólogo y un matemático están sentados en la terraza de un café, mirando el edificio que hay situado al otro lado de la calle. Dos personas entran en el edificio, y al poco tiempo salen tres.

Físico: "¡Esto tiene que ser un error de medida!"

Biólogo: "¡Esto es una prueba de procreación!"

Matemático: "¡Si entra otra persona en el edificio, entonces estará vacío!"



5/01/2010

Ubuntu Netbook Remix

Estas navidades los reyes magos me trajeron un netbook Asus EeePC 1101HA, un juguetito sobre el que ya escribí. Hasta ahora no he tenido ni tiempo ni ganas de deshacerme del Windows 7 con el que venía, a parte de que tampoco funcionaba nada mal para el uso que le estaba dando.
Pero todo tiene su momento, y el otro día me decidí a instalarle la versión para netbook de Ubuntu, Ubuntu Netbook Remix.
Inicialmente instalé la última versión, Lucid Lynx, pero parece ser que aun no hay un buen driver disponible para el chip gráfico GMA 500, así que estuve rebuscando un poco y vi que con la versión anterior, Karmic Koala, funcionaba bien así que me puse a ello.
Nada más acabar la instalación el sistema funciona, pero hace falta hacer unas cuantas cosas para que sea usable.
De primeras, la conexión WiFi funciona, aunque muy mal, con una recepción de señal muy mala y con cortes constantes. Para solucionarlo tan sólo hay que instalar un paquete mediante aptitude: linux-backports-modules-karmic-generic. Con esto la conexión funciona perfectamente.
A mi ver esto es lo primero a arreglar, porque descargar todo lo demás, por poco que sea, con una conexión intermitente, es un infierno.
Lo siguiente a lo que vamos a ir es el driver del chip gráfico, que es el paso más complicado. Hay que añadir un par de repositorios nuevos, y a parte hay que instalar unos cuantos paquetes, que tendremos que reinstalar cada vez que actualicemos el kernel. Debido a esto, es recomendable actualizar el sistema completamente antes de hacer nada, no sea que una vez hayamos instalado el driver le demos a actualizar, nos aparezca una actualización del kernel y tengamos que volver a empezar.
Yo he seguido un post de Otro Blog Más para realizar esta instalación, y dado que allí está perfectamente explicado cómo realizar la instalación simplemente os dejo el enlace.
Lo último más o menos necesario para poder utilizar normalmente el equipo, al menos para mi, es el icono de gestión de energía, wifi, etc. de la bandeja del sistema. Para ello debemos añadir el repositorio StatUX siguiendo esta guía. Una vez hecho esto basta hacer desde la consola un "sudo aptitude update" y un "sudo aptitude install eeepc-tray".
Y con esto tenemos el sistema configurado completamente, y a partir de aquí ya depende del gusto del usuario. Para el mío, lo único que sobra es la interfaz netbook, no porque no me guste, si no porque no va tan fluida como debería, y ralentiza el funcionamiento del equipo. Para desactivarla basta con ir a las preferencias del sistema, y en aplicaciones del inicio debemos eliminar "Netbook Launcher" y "Maximus Window Management".
El equipo funciona tan bien o mejor que en Windows, con el único "pero" de que no he conseguido que la hibernación funcione bien. Por lo demás funciona perfectamente, y teniendo en cuenta que el tiempo de arranque no es demasiado grande, de momento no es un problema. En cuanto a la duración de la batería, no he podido utilizarla muy intensivamente, pero es más o menos similar a la que tenía con Windows.



3/29/2010

Awesome!!

Esta merece ser publicada:






2/28/2010

Heavy Rain

Desde hace algún tiempo la aventura gráfica, un género que nos ha proporcionado muchas horas de entretenimiento, estaba de capa caída, e incluso en muchos medios se auguraba una temprana muerte.
Pero por suerte para los aficionados a este género ha aparecido Heavy Rain.
Sus creadores lo describen como "drama interactivo", pero no viene a ser una forma de llamar a una aventura gráfica de las de toda la vida pero adaptada a los nuevos tiempos.
Una apasionante historia de intriga, seguir la pista a un asesino con la ayuda de cuatro personajes, y una infinidad de posibilidades.
El juego no es muy largo, la duración será de unas 8 o 10 horas, pero teniendo en cuenta que cada decisión que tomamos puede cambiar el rumbo de la historia, y que tenemos unos cuantos finales alternativos, necesitaremos terminarlo unas cuantas veces antes de aburrirnos de él.
Además ya está disponible un primer DLC y por alguno de los finales que he visto, no sería de extrañar que viéramos un Heavy Rain 2.
Esperemos que las aventuras gráficas hayan vuelto para quedarse, porque esta es un auténtico must have de PS3.



2/26/2010

"En España nos faltó la guillotina"

En este país y mundo en que vivimos hay pocas voces críticas, demasiadas pocas, pero por suerte queda alguna tan locuaz como la de Arturo Pérez-Reverte.
En una entrevista concedida a El Cultural habla de su última novela, El Asedio, pero también nos habla, critica y odia este país y mundo en el que vivimos. Nos deja fragmentos tan buenos como éste:
“¿Sabes realmente cuál es mi lamento histórico? Es que aquí nos faltó una guillotina al final del siglo XVIII. El problema de España, a diferencia de Francia, es que no hubo una guillotina en la Puerta del Sol que le picara el billete a los curas, a los reyes, a los obispos y a los aristócratas... y al que no quisiera ser libre le obligara a ser libre a la fuerza. Nos faltó eso, pasar por la cuchilla a media España para hacer libre a la otra media. Eso lo hemos hecho luego, hemos fusilado tarde y mal, y no ha servido de nada. El momento histórico era ése, el final del XVIII. Las cabezas de Carlos IV y de Fernando VII en un cesto, y de paso las de algunos obispos y unos cuantos más, habrían cambiado mucho, y para bien, la Historia de España. Nadie lo hizo, perdimos la ocasión, y aquí seguimos todavía, arrastrando ese lastre que nos dejaron aquellos que sobrevivieron y que no tenían que haber sobrevivido”.

Muy duro y fácilmente criticable por los seguidores de lo política o socialmente correcto, pero verdades como puños. Por supuesto es un fragmento extraído de una entrevista muy larga, llena de opiniones y comentarios dignos de ser leídos sin ser sacados de contexto. Así que recomiendo, pido y suplico que lo leáis, y que tengamos un poco más de sentido crítico.

Muy grande señor Pérez-Reverte.



 

Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.